Xul Solar
¿Qué hacer con la mueca que cuelga de los árboles heridos…?
¿ser la misma mueca…perder el amasijo del color,
de las partes que alimentan,… acaso responder me hace camino?
Pero no es sólo un árbol el que la fronda pierde,
no es un bosque sin gestación lo de esa lágrima furtiva
que asierra muerte para ser un charco pulcro.
Hay hombres talados cegados desde adentro,
años humillados por carne de alimañas
que en sus troncos podan los retratos ahora mismo
e inseminan sin vergüenza sus míseras doctrinas.
Ya no hay nada que esperar para el fin del mundo,
si el final ya estuvo oculto y fue el inicio,
el inicio cruel con muy pocos humanos al servicio humano.
Ya no sueño con decir, ahora vomito mi abstracción,
me consuelo con mirar las hojas secas
-al menos invadidas por nuestra rara especie-
cada una tiene un verde sustituto, un surco desnudo,
un tierno gorrioncito que pasea al alba su gotita de silencio;
pero el hombre pierde sus ojos, brazos piernas,
y al tornarse vegetal la vida le desprecia.
Siempre se hablará lo mismo-es costumbre inmemorial-
y el final se peina frente al mismo sol más duro quizá,
que no sabe del árbol aturdido y sí del mundo lastimado
en plena efervescencia y dolor sin expirar.












